En el caso expuesto acerca de la empresa Bear Stearns, a manera personal puedo identificar claramente 4 factores de intensidad moral:
- Magnitud de las consecuencias: ya que nunca se pensó que al soltar tantos créditos hipotecarios, podría abaratar el mercado de inmuebles, y desencadenar en crisis económica por falta de pagos.
- Consenso social: especular con el precio de los inmuebles no era una actividad satanizada ni mucho menos mal vista en el ámbito de negocios.
- Inmediatez temporal: pues no se consideró que en menos de una década se vieran los resultados económicos de dichos acontecimientos.
- Concentración del efecto: no se consideró que muchas otras empresas, tomarían las mismas medidas para satisfacer las necesidades del público y una acción mínima podría tener un efecto de bola de nieve.
Sin embargo, considero que el factor más relevante que se encontró fue el de Consenso Social.
Jugar con los precios de las propiedades consistía en emitir créditos a personas que probablemente no podrán pagarlos con el objetivo de conseguir nuevamente el inmueble a un mayor precio del inicial. Esta no era una actividad mal vista, pues a pesar de que pueda ser considera una actividad inmoral a nivel personal, es considerada aceptable e incluso lógica dentro del mundo de los negocios y se espera que cualquier entidad financiera realice esta jugada maestra sin considerar el beneficio o perjuicio que pueda repercutir a sus usuarios o a la sociedad.
Es un consenso social, porque existe la aceptación de este tipo de manejos dentro de las empresas del sector. Asimismo, no es algo de lo que las empresas puedan sentir vergüenza, ya que cumplen dos de sus objetivos principales: ganar dinero y vencer a la competencia al atraer más clientes.
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