martes, 31 de mayo de 2011

Utilitarismo en el caso Bear Stearns

Después del consenso grupal que hicimos para fijar el caso que usaríamos, del cual se pueda dar un análisis de las principales teorías normativas de la ética para los negocios, mi grupo y yo decidimos que sería yo el encargado de escribir la entrada que se oriente a explicar el utilitarismo. Por si no lo habíamos dicho antes, somos un grupo de estudiantes universitarios interesados en compartir ideas de ética refiriéndonos a los especuladores de precios de una forma sencilla. Lo digo más que nada como para darnos a conocer un poco más.

No pretendo que todos los que lean este blog sean expertos en conceptos que a ética se refiere. Por esta razón, lo primero que haré será explicar brevemente el significado que tiene el Utilitarismo.

El utilitarismo es una teoría que muestra al hombre como un ser guiado por la evasión al dolor y a la obtención de placer. Un ejemplo que me ayudó a entender este concepto fue el que mi profesor de Ética nos dio: Un alumno tiene clase a las 8 de la mañana. Se levanta el primer día a las 6 pero evalúa la situación de forma utilitarista. Tiene dos alternativas: faltar a una clase y dormir un poco más o madrugar y tener que realizar toda la tediosa labor universitaria. Buscando el placer y evadiendo el dolor, el alumno optará por faltar a clases y dormir unas horas más. Si repite el proceso dos veces más, en un curso en donde el máximo número de faltas es tres, se verá en un nuevo proceso. Está vez tendrá dos alternativas: Seguir durmiendo, faltar al curso y, por consiguiente, repetir el curso nuevamente el próximo ciclo o levantarse y asistir con normalidad al curso. Buscando evadir la mayor cantidad de dolor, el alumno comenzará a asistir al curso con normalidad.

En el caso de Bear Stearns, podemos situarnos desde el principio con varios usos de la teoría utilitarista.

•En primer lugar, encontramos el hecho de vender créditos hipotecarios a gente que no podría afrontarlos. El pensamiento debe haber sido el siguiente: Los interés son muy bajos. Nuestras ganancias se ven cada día más reducidas. Necesitamos cobrar mayor cantidad de intereses o nos veremos situados en una realidad en la que nuestras utilidades perderán toda la expansión que en algún momento planificamos. Para evitar el dolor, buscaron clientes más riesgosos quienes estaban dispuestos a pagar más por un préstamo.

•En segundo lugar, encontramos la venta de paquetes de deudas hipotecarias. El pensamiento que puedo asumir que hubo fue el siguiente: Podríamos nosotros mismos cobrar las hipotecas, embargar las casas hipotecadas que no hayan sido pagadas y ver de alguna forma como mantener la rentabilidad o vender todas las hipotecas a otra persona para agilizar el proceso de recuperación de liquidez. Esta vez no se buscó evitar el dolor, como acto principal, sino obtener mayor cantidad de placer.

•En tercer lugar, podemos encontrar que la especulación de precios como tal fue usada con la teoría del utilitarismo. Pensar que los precios de bienes inmuebles se incrementarían y fomentar la venta de créditos hipotecarios fue elegir entre ganar asumiendo un riesgo alto orientados por la tendencia a la alza que ya tenían para luego venderlos o mantener márgenes de ganancia bajos. Podemos resumir de este análisis que se buscó minimizar el dolor: Se eligió entre tener mayor riesgo o ganar menos.

Me gustaría terminar este artículo resumiendo que las prácticas del utilitarismo soy muy cortoplacistas, por así decirlo. El proceso en que incurrió Bear Stearns es la prueba de que, aunque una opción se ve bien al principio, puede tener repercusiones que realmente nos podrían afectar. Las repercusiones pueden ser afrontadas, como en el ejemplo de las asistencias del alumno, como también pueden ser demasiado difíciles de tratar, como podemos ver en la actualidad a todos los países que aún luchan por recuperarse de una crisis que iniciaron empresas como Bear Stearns.

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