La estrategia golpe por golpe, que propone Peter Singer, consiste en devolver el tipo de acción recibida de la otra persona. Si alguien te hace algún bien, deberíamos hacerle el bien. Por otra parte, si alguien te hace algún mal, deberíamos hacerle el mal. Por otra parte, debemos de ofrecer un buen trato si es que queremos recibir a cambio otro buen trato y un mal trato si no nos importa ser mal tratados por la otra persona.
¿Es tan sencillo esto?
Es sencillo cuando los problemas son sencillos. Hablar de una persona que no te presta dinero un día, y un día después viene a ti a pedirte dinero y que tú se lo niegues tiene mucha diferencia, en cuanto a magnitud, con la especulación de precios, los bancos del mundo y la crisis económica.
No podemos decidir maltratar a un banco porque simplemente nos dejó en una mala situación. Los bancos en un país son un reflejo de la economía de ese país. Si a una serie de bancos les va mal, significa que al país en su conjunto le va mal. Por otra parte, si uno banco grande e importante cae, tal como sucedió en la crisis económica, el efecto dominó incentivará a que los demás bancos caigan. Mientras menos bancos hayan, más se perjudicarán los pobladores y las empresas que necesiten algún tipo de financiamiento. En conjunto la economía ira de mal en peor.
Aplicar de forma pura la política de golpe por golpe a un banco que acaba de salir de una fuerte crisis, que es uno de los pocos bancos sobrevivientes y que, además, tiene deudas por todos lados y sigue trabajando con el riesgo latente de quebrar con una mala gestión, es quitarle todo tipo de oportunidades que le iban a permitir desarrollarse y recuperarse. Un gobierno y un pueblo no pueden tomar la decisión de atacar a un banco que obró de mala manera en su momento de forma tan sencilla como decidir a qué persona tratar bien y a qué persona tratar mal. Estamos hablando de decisiones que repercutirán en la economía general del país.
Como en el dilema del prisionero; los bancos, el pueblo y el gobierno deben e aprender a cooperar en conjunto si desean que, nuevamente, la economía alcance niveles aceptables. Para esto, se debe analizar adecuadamente como se utilizará la estrategia de golpe por golpe en el caso acatando los siguientes pasos:
-Estar dispuestos a cooperar; debemos llegar a un consenso en el que se establezcan las bases de la recuperación económica. La labor reguladora que tendrá el estado y los límites que tendrán los bancos y las entidades financieras en su accionar.
-Hacer el bien a quienes te hacen el bien y perjudicar a quienes te perjudican; debe haber castigos a los bancos que no estén dispuestos a cooperar. No deben ser tan drásticos como ya se explicó, pero deben existir. Las políticas tomadas deben apuntar a que la economía y las entidades financieras no dependan de aquellas entidades que no respeten los acuerdos tomados. De esta forma, en el futuro, si se desea castigar duramente a las empresas financieras que no respeten la ley, no se genere un desequilibrio en la economía nacional.
-Tendencia al perdón; fomentar el retorno de los clientes a los bancos de los que salieron. Dar un clima nacional que permita a los clientes confiar nuevamente en aquellos bancos que una vez fallaron pero que ahora prometen no cometer los mismos errores.
-No ser envidioso; debemos de aceptar que, con las políticas tomadas, algunos bancos incrementarán sus ganancias, inclusive a un nivel mayor al que antes tenían. No debemos señalar con el dedo a aquellas empresas que lucraron después de un acuerdo establecido por las tres partes (gobierno, pueblo y entidades financieras) siempre y cuando está se haya dado de forma legal.
En conclusión, dar una política radical de maltrato a los bancos no es la solución pese a haber sido maltratados por ciertos bancos ya que castigarlos a ellos, significa castigarnos a nosotros mismos. Se debe de dar una política de corrección y regulación que impida que estos problemas vuelvan a ocurrir.
Para finalizar, me gustaría dejar el link de un caso que causo bastante polémica el año 2008: http://www.finanzas.com/noticias/economia/2008-10-14/51564_gobierno-estadounidense-inyectara-250000-millones.html
El gobierno de estados unidos compró acciones a los bancos a un precio que estaba por encima del que se cotizaba en bolsa. Muchos analistas salieron a protestar con declaraciones que afirmaban que el gobierno estaba premiando el mal desempeño de las empresas. El gobierno no estaba protegiendo a los bancos, estaba protegiendo al pueblo de que la economía caiga a niveles mucho más inferiores a la que ya estaba. Si esto significaba tener que hacerse de la vista gorda a salvar a una empresa que tuvo un mal accionar, tuvo que tomar la decisión en base a pros y contras. La administración de los bancos comprados por el estado cambió y se mejoraron las formas de regularización. No se dejó sin castigo para salvar un banco, se hizo esto para salvar a un pueblo.
Las decisiones de las que depende un país entero e incluso, la economía global no se pueden tomar a la ligera. Se deben analizar los pros y contras y tomar políticas a largo plazo que sostengan el próximo crecimiento económico post recesión.
¿Es tan sencillo esto?
Es sencillo cuando los problemas son sencillos. Hablar de una persona que no te presta dinero un día, y un día después viene a ti a pedirte dinero y que tú se lo niegues tiene mucha diferencia, en cuanto a magnitud, con la especulación de precios, los bancos del mundo y la crisis económica.
No podemos decidir maltratar a un banco porque simplemente nos dejó en una mala situación. Los bancos en un país son un reflejo de la economía de ese país. Si a una serie de bancos les va mal, significa que al país en su conjunto le va mal. Por otra parte, si uno banco grande e importante cae, tal como sucedió en la crisis económica, el efecto dominó incentivará a que los demás bancos caigan. Mientras menos bancos hayan, más se perjudicarán los pobladores y las empresas que necesiten algún tipo de financiamiento. En conjunto la economía ira de mal en peor.
Aplicar de forma pura la política de golpe por golpe a un banco que acaba de salir de una fuerte crisis, que es uno de los pocos bancos sobrevivientes y que, además, tiene deudas por todos lados y sigue trabajando con el riesgo latente de quebrar con una mala gestión, es quitarle todo tipo de oportunidades que le iban a permitir desarrollarse y recuperarse. Un gobierno y un pueblo no pueden tomar la decisión de atacar a un banco que obró de mala manera en su momento de forma tan sencilla como decidir a qué persona tratar bien y a qué persona tratar mal. Estamos hablando de decisiones que repercutirán en la economía general del país.
Como en el dilema del prisionero; los bancos, el pueblo y el gobierno deben e aprender a cooperar en conjunto si desean que, nuevamente, la economía alcance niveles aceptables. Para esto, se debe analizar adecuadamente como se utilizará la estrategia de golpe por golpe en el caso acatando los siguientes pasos:
-Estar dispuestos a cooperar; debemos llegar a un consenso en el que se establezcan las bases de la recuperación económica. La labor reguladora que tendrá el estado y los límites que tendrán los bancos y las entidades financieras en su accionar.
-Hacer el bien a quienes te hacen el bien y perjudicar a quienes te perjudican; debe haber castigos a los bancos que no estén dispuestos a cooperar. No deben ser tan drásticos como ya se explicó, pero deben existir. Las políticas tomadas deben apuntar a que la economía y las entidades financieras no dependan de aquellas entidades que no respeten los acuerdos tomados. De esta forma, en el futuro, si se desea castigar duramente a las empresas financieras que no respeten la ley, no se genere un desequilibrio en la economía nacional.
-Tendencia al perdón; fomentar el retorno de los clientes a los bancos de los que salieron. Dar un clima nacional que permita a los clientes confiar nuevamente en aquellos bancos que una vez fallaron pero que ahora prometen no cometer los mismos errores.
-No ser envidioso; debemos de aceptar que, con las políticas tomadas, algunos bancos incrementarán sus ganancias, inclusive a un nivel mayor al que antes tenían. No debemos señalar con el dedo a aquellas empresas que lucraron después de un acuerdo establecido por las tres partes (gobierno, pueblo y entidades financieras) siempre y cuando está se haya dado de forma legal.
En conclusión, dar una política radical de maltrato a los bancos no es la solución pese a haber sido maltratados por ciertos bancos ya que castigarlos a ellos, significa castigarnos a nosotros mismos. Se debe de dar una política de corrección y regulación que impida que estos problemas vuelvan a ocurrir.
Para finalizar, me gustaría dejar el link de un caso que causo bastante polémica el año 2008: http://www.finanzas.com/noticias/economia/2008-10-14/51564_gobierno-estadounidense-inyectara-250000-millones.html
El gobierno de estados unidos compró acciones a los bancos a un precio que estaba por encima del que se cotizaba en bolsa. Muchos analistas salieron a protestar con declaraciones que afirmaban que el gobierno estaba premiando el mal desempeño de las empresas. El gobierno no estaba protegiendo a los bancos, estaba protegiendo al pueblo de que la economía caiga a niveles mucho más inferiores a la que ya estaba. Si esto significaba tener que hacerse de la vista gorda a salvar a una empresa que tuvo un mal accionar, tuvo que tomar la decisión en base a pros y contras. La administración de los bancos comprados por el estado cambió y se mejoraron las formas de regularización. No se dejó sin castigo para salvar un banco, se hizo esto para salvar a un pueblo.
Las decisiones de las que depende un país entero e incluso, la economía global no se pueden tomar a la ligera. Se deben analizar los pros y contras y tomar políticas a largo plazo que sostengan el próximo crecimiento económico post recesión.
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