martes, 19 de abril de 2011

Predicciones de mercado para los Stakeholders

A lo largo del presente texto, se detallarán las implicancias de las especulaciones de precios sobre los stakeholders de las compañías o sectores que las desarrollan e incentivan. Según Edward Freeman, creador de la teoría de los stakeholders, los constituyentes o grupos de interés de las organizaciones son cualquier grupo o individuo que puede afectar, o es afectado, por el logro de los objetivos de la organización. Asimismo, plantea también una denominada “definición estrecha”: grupos o individuos que son vitales para la supervivencia y éxito de la corporación; que es en la que se debería tornar la teoría planteada. Esta teoría indica que la empresa debe actuar sin dejar de reconocer que existen grupos a los que afectan y que estos, a su vez, afecta a otros, constituyendo así un modelo denominado red de constituyentes. Por ello, el establecimiento de un equilibrio entre las decisiones que las compañías toman para con su red de stakeholders generará que la integridad de la misma no se vea afectada.



Para las corporaciones modernas se torna importante la determinación de los stakehorlders. Por un lado, existen obligaciones legales que predeterminan ciertos constituyentes y, a su vez, nuestra responsabilidad para garantizar que se cumplan lo que ellos exigen. Por otro lado, se encuentra la presencia de ciertas consideraciones económicas que deben tomarse partiendo del hecho que toda acción de la compañía produce externalidades, es decir, que se verá reflejada indirectamente en otros sujetos sociales.



Ahora, los grupos e interés a considerar para las empresas que realizan prácticas de especulación de precios serán clientes, gerencia, comunidad local y propietarios, los cuales se ampliarán líneas abajo.



En primer lugar, tenemos a los clientes. Los consumidores tienen como derecho el que se les respete los precios razonables de acuerdo a los promedios que han venido pagando en los últimos periodos. Toda vez que existe especulación de precios, varia los presupuestos mensuales de los consumidores y restricciones en la oferta de los mismos limitando así la adquisición para los beneficiarios finales cuando estos cubren necesidades. Como ejemplo, podemos mencionar el caso de la especulación de precios para mercancías en los lugares que sufren de terremotos y temblores. Situémonos en la ciudad de Pisco en el departamento de Ica tras el terremoto de Agosto del 2007. El producto escaso era el agua. Para este, los comerciantes minoristas de este producto especularon que dicho producto se hará escaso dado el aumento de la demanda y la falta de insumos necesarios para la purificación dela misma de manera casera. Como en toda economía de mercado, se rige bajo la ley de la oferta y la demanda. En este caso, tomemos a los habitantes, quienes necesitaban de un bien indispensable para su consumo diario, debían reajustar sus presupuestos diarios y establecer costos de oportunidad contra otros bienes de primera necesidad.



En segundo, tenemos a la gerencia. Este factor se ve netamente influenciado en las consecuencias que generen la determinación de precios a favor de los beneficios de los dueños o accionistas de las compañías. Basándose en la ley de la oferta y la demanda, los gerentes buscarán siempre generar situaciones que le permitan garantizar rentabilidades atractivas para los accionistas. Estos serán los principales promotores para la creación de asociaciones o convenios con las diferentes empresas del medio para establecer precios de mercado y ganar en conjunto para el caso de mercados de competencia perfecta. Para el caso de mercados monopolios y oligopolios, el tema las situaciones de especulación de precios se plantean con mayor facilidad.



En el tercero, a la comunidad local. Esta se ve influenciada directamente por las situaciones sociales que se puedan presentar y las consecuencias que puedan generar el establecimiento de precios exorbitantes para artículos, bienes o servicios. Las comunidades respetan el establecimiento de las instalaciones de las firmas y la contribución económica y social de las mismas. Las distorsiones dentro del mercado pueden ser consideradas como violaciones al contrato social implícito que implica la confianza mutua de salvaguardar los intereses de las partes. Continuando con la situación planteada como ejemplo líneas arriba, los comercios minoritas obtendrán cierto rechazo por parte de la comunidad al establecer precios que no deban ser aumentados por factores como la falta de stock o escases, violando de esta manera el contrato de servicio hacia ellos y la garantía que otorgaban de abastecerlos a precios justos con productos de necesidad.



Por último, los propietarios o accionistas. La especulación de precios definitivamente los beneficia. Estos esperan que las compañías resulten rentables. Existe una inversión inicial que debe ser recuperada durante el periodo de duración de la compañía. A estas alturas, resulta obvio que estas no establecen plantas o instituyen empresas para que estas tengan un tiempo limitado. Siempre buscarán que las rentabilidades se incrementen a lo largo del tiempo. Preferirán ante todo que el ingreso se genere en el presente, a que estas se den en el futuro, pues permitirá minimizar riesgos de recuperación y reutilización de los recursos financieros obtenidos.

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