1° ¿Inversión o Especulación?
El caso de los Hermanos Hunt:
Este hecho sucedió entre los años 70 y 80, donde un grupo de inversores lograron comprar toda la plata del mundo. Esto es conseguido bajo el amparo de la ley que indirectamente lo fomento y los hermanos Hunt aprovecharon la oportunidad.
Antes de 1913 en los EEUU el patrón oro era un factor importante en su economía, pues permitía a los ciudadanos manejar oro físico equivalente a los dólares que poseen. Ese mismo año se decidió imprimir más billetes de dólares que monedas de oro de la Reserva Federal. Ya para 1933 el presidente Roosevelt ya había ordenado que los ciudadanos norteamericanos no estuvieran autorizados a cambiar dólares por su equivalente en oro ni acumular oro físico. Aunque, esto recién se vio reflejado en 1971.
En este contexto aparecen los hermanos Hunt interesados por los metales preciosos. Ellos poseían una fortuna debido a su fortuna proveniente de la industria del petróleo.
El caso de los Hermanos Hunt:
Este hecho sucedió entre los años 70 y 80, donde un grupo de inversores lograron comprar toda la plata del mundo. Esto es conseguido bajo el amparo de la ley que indirectamente lo fomento y los hermanos Hunt aprovecharon la oportunidad.
Antes de 1913 en los EEUU el patrón oro era un factor importante en su economía, pues permitía a los ciudadanos manejar oro físico equivalente a los dólares que poseen. Ese mismo año se decidió imprimir más billetes de dólares que monedas de oro de la Reserva Federal. Ya para 1933 el presidente Roosevelt ya había ordenado que los ciudadanos norteamericanos no estuvieran autorizados a cambiar dólares por su equivalente en oro ni acumular oro físico. Aunque, esto recién se vio reflejado en 1971.
En este contexto aparecen los hermanos Hunt interesados por los metales preciosos. Ellos poseían una fortuna debido a su fortuna proveniente de la industria del petróleo.
La idea inicial de estos hermanos era cubrir su patrimonio contra la inflación comprando metales. Debido a que el oro no puede ser acumulado por particulares empezaron a comprar plata. Los Hunt consideraban que el papel moneda no tenía ningún valor.
Ese entonces la Reserva Federal empezó a subsidiar los tipos de intereses que con la elevada inflación del momento se convirtieron en intereses negativos. Entonces los Hunt no dejaron pasar semejante oportunidad y dejaron de comprar plata con su patrimonio y comenzaron a apalancarse con el subsidio de la Reserva Federal.
El precio de onza de plata cuando empezaron a comprar, 1973, no superaba los 1.95 dólares. En 1979 cuando hicieron uso del apalancamiento el precio rondaba los 5 dólares la onza. Hasta el momento no hay ningún problema, ya que el alza es debido al aumento de demanda generado por los hermanos. Esto forzaba a la oferta a aumentar el precio. Cuando los Hunt se dan cuenta que su mayor inversión les estaba dando buenos resultados deciden seguir invirtiendo. Entonces buscaron a inversores árabes a que se uniesen a ellos. Ya podemos observar como especulan con los precios de la plata sin darse cuenta que crear un aumento artificial de los precios basado “solo” en su compra especulativa tarde o temprano terminaría cayendo.
En el mismo año en que usaron el apalancamiento junto con los inversionistas árabes llegaron a obtener el 77% del mercado de plata. Esto impulso a una legión de especuladores que se querían subir a la última fiebre inversora. A principios de los 80 ya con los Hunt dominando el 77% del mercado de plata el precio de la onza llego a cotizar 54 dólares. Esto porque los hermanos Hunt tenían el poder de manejar el precio de la plata negándose a vender justificando que solo querían proteger su patrimonio.
El área gris se muestra en que el Gobierno Norteamericano no lograba distinguir legalmente si la acción de los Hermanos Hunt era Inversión o Especulación.
El problema se siguió agravando y llego un momento en el que Los Hunt compraron más plata en el mundo de lo que hay. Los entes regularon tuvieron que añadir normas y leyes que pudiesen frenar estas malas prácticas. Debido a que la inversión se debía a su fuerte apalancamiento las entes reguladoras incrementaron las exigencias para los préstamos y se prohibió otorgar préstamos a los inversionistas especuladores.
La especulación de precios es distinta a “manipular precios”, ya que la especulación debe estar orientada bajo condiciones éticas. Sin embargo, son estas malas prácticas las que han originado en rechazo hacia el término especulación. Porque se pretende manipular el mercado para un beneficio propio lo que impulsa una mala especulación de precios que finalmente termina dañando la economía de la sociedad.
2° Especulación y Ética
El siguiente texto fue escrito por Walter E. Williams profesor de economía en la Universidad George Mason y académico asociado del Cato Institute.
Nos muestra ejemplos contundentes de la especulación de precios dentro del marco de la ley. Algunos son justificados y otros debatibles.
Entre las repercusiones del huracán Katrina sobresalen la ignorancia y la demagogia respecto a los precios. Es un hecho que el desastre natural afectó las condiciones de escasez. Hay menos comercios abiertos, menos viviendas, menos gasolina y nuevas evidencias de escasez surgen cada día. Precios más altos no son sólo una manifestación de cambios en los niveles de oferta de bienes y servicios, sino que nos ayudan a enfrentar la situación y a regresar más rápidamente a la normalidad.
Para entender lo que sucede, tomemos el ejemplo de un hotel que cobraba 79 dólares la noche antes de la devastación producida por el huracán. Contando con esa tarifa, una familia que tuvo que irse de su casa planeaba tomar dos habitaciones contiguas, pero cuando fueron informados del nuevo precio de 200 dólares se metieron todos en un solo cuarto. Para mí, eso es maravilloso. La familia optó voluntariamente en dejar que otros ocuparan la segunda habitación. Los demagogos dirán que están especulando con los precios, pero qué es mejor, ¿una habitación a 200 dólares o ninguna a 79 dólares? El aumento de los precios hace que la gente economice voluntariamente en los bienes y servicios que se han vuelto escasos.
Para entender lo que sucede, tomemos el ejemplo de un hotel que cobraba 79 dólares la noche antes de la devastación producida por el huracán. Contando con esa tarifa, una familia que tuvo que irse de su casa planeaba tomar dos habitaciones contiguas, pero cuando fueron informados del nuevo precio de 200 dólares se metieron todos en un solo cuarto. Para mí, eso es maravilloso. La familia optó voluntariamente en dejar que otros ocuparan la segunda habitación. Los demagogos dirán que están especulando con los precios, pero qué es mejor, ¿una habitación a 200 dólares o ninguna a 79 dólares? El aumento de los precios hace que la gente economice voluntariamente en los bienes y servicios que se han vuelto escasos.
Sin duda, es un buen ejemplo basado la preocupación por dejar que más personas tengan un lugar donde estar a salvo. Sin embargo, su idea es muy general por el hecho de que se supone que todos tenemos los recursos necesarios para pagar los altos precios. Es decir, que habrá familias que no podrán ingresar a dicho hotel porque no tienen el dinero suficiente. Entonces quienes podrán acceder al servicio son quienes poseen más dinero. En este ejemplo se deja de lado muchos factores que pueden dejar a un persona sin los recursos monetarios necesarios. El hotel amparado por las leyes del mercado pero requiere tener responsabilidad ética con los Stakeholders.
Luego del huracán, el precio de la gasolina se disparó en casi un dólar por galón de la noche a la mañana. Muchos denunciaron la especulación en precios porque los vendedores al mayor y al detal de la gasolina la habían comprado y la tenían en sus tanques antes de la llegada del huracán. Pero la realidad comercial es que lo que el vendedor pagó por la mercancía no necesariamente determina el precio al que la venderá. Para explicarlo en términos económicos: el costo histórico nada tiene que ver con el precio de venta. Supongamos que usted siempre guarda 10 libras de café en su cocina y cuando a mí se me acaba el café me vende una libra por 2 dólares. Pero se desata una ola de frío en Brasil que destruye gran parte de la cosecha de café, lo cual aumenta el precio a 5 dólares la libra. Entonces, yo voy a su casa a comprarle un poco de café. ¿Me lo va a vender a 2 dólares la libra, que fue el costo o a 5 dólares que le costará reponerlo?
Nos damos cuenta que el autor da su opinión desde un punto de vista meramente económico, ya que si pensamos en el costo de reposición es obvio que tiene razón. Pero la ética para los negocios nos pide que seamos consecuente nuestras acciones pensemos en el bienestar de los demás basado en un interés común. Es decir, si estuviésemos hablando de medicinas no creo que sea relevante colocar el costo de reposición porque el producto podría salvar una vida.
Y ¿qué me dice de la casa que usted compró por 50.000 dólares en 1970 y que hoy aspira a que le paguen 250.000 dólares? ¿Es usted un bandido especulador o está simplemente tratando de conseguir el precio que le costaría reemplazar su casa por otra parecida?
La recuperación después de una tragedia natural significa trasladar recursos a la zona afectada. Entonces le pregunto, ¿cómo vamos a conseguir que electricistas, plomeros, albañiles, carpinteros, etc. dejen la comodidad de sus casas en otros estados para irse a trabajar en la reconstrucción de Nueva Orleáns? Si su contestación es pagándoles más es que usted comprende los fundamentos de la economía. Precios y ganancias mayores son los mensajes emitidos por las necesidades humanas y es la manera como se logra que terceros ofrezcan los bienes y servicios requeridos por la gente.
Como se apreció en los ejemplos todo es meramente económico. Resaltando que lo único que nos mueve e importa es el dinero a percibir. Se olvida que estamos en una época en donde la ética está tomando mayor fuerza en la sociedad para manejar el mundo empresarial. La ética nos brinda alternativas alternas de solucionar problemas o ganar dinero sin tener que especular precios en casos de emergencia o con productos de primera necesidad. La especulación de precios debe manejarse de forma distinta para cada sector.
Debido que muchas veces la especulación de precios se disfraza de inversión y se necesita hacer grandes investigaciones para determinar que es especulación de mala fe. Lo que se debe desarrollar es la prevención de una especulación de precios bajo intereses particulares. Las empresas deben estar más interesadas en desarrollar su conducta ética fuera del marco de la ley.
Los que especulas con los precios de mala fe finalmente pierden pero en ese proceso afectan a muchas personas. Para el ámbito internacional tiene un mayor impacto, ya que como anteriormente se escribió: La hambruna de algunos países no se debe la falta de bienes o desastres naturales sino a las compañías que por especular con los precios dejan de vender para que el producto se sobre valorice dejando fuera del mercado a los más pobres para que solo los más pudientes tengas acceso a los bienes.
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